VISIÓN Y MISIÓN
Reconocemos que la visión que tenemos por delante es la
Visión del Padre Celestial. De manera que tenemos como ejemplo
de trabajo el modelo de Jesús, es decir trabajar con equipos
de 12 personas, tal como El lo hizo con sus discípulos para
luego enviarlos a hacer discípulos a las naciones de la
tierra.
Al objetivo final y primordial le llamaremos VISION:
Es establecer el reino de
Dios en la tierra. “Porque el reino de Dios no es cuestión
de comer o beber determinadas cosas, sino de vivir en rectitud,
paz y alegría por medio del Espíritu Santo”. Ro. 14:17
Al cómo hacerlo y qué pasos seguir le llamaremos MISION:
Es equipar a los santos
para la obra del ministerio. “Y él mismo concedió a unos
ser apóstoles y a otros profetas, a otros anunciar el mensaje
de salvación, y a otros ser pastores y maestros. Así preparó
a los suyos para un trabajo de servicio, para hacer crecer
el cuerpo de Cristo”. Ef. 4:11, 12.
COMO LO EJECUTAMOS?
Equipando a cada creyente para que logre liderar a otros,
y a su vez estos logren hacer lo mismo. Como dijo el Apóstol
Pablo: ‘lo que has oído de mí en la presencia de muchos
testigos, eso encarga a hombres fieles que sean idóneos
para enseñar también a otros.’ De esta forma lograremos
alcanzar de manera efectiva a nuestra comunidad y a las
naciones con el mensaje del Reino de los Cielos.
Para lograr exitosamente este mandato y desafío, hemos adoptado
una muy útil estrategia: 1.
Ganar – 2. Consolidar – 3. Discipular – 4- Enviar
1. GANAR:
Todo comienza con nuevos nacimientos. Si no hay nacidos,
no hay vida para consolidar y discipular. Cada creyente
es responsable de compartir lo que Dios hecho en su vida
a otros y persuadirlos a entregar sus vidas a Cristo y vivir
la vida del Reino. Los ENCUENTROS nos han ayudado a tener
frutos gloriosos. Es un fin de semana donde podemos alcanzar
y ministrar a muchas personas a la vez de una manera efectiva
y dinámica. Durante el encuentro ministramos liberación,
sanidad interior, diferentes enfoques a la familia, finanzas,
llenura del Espíritu Santo…
2. CONSOLIDAR:
Como todos los recién nacidos, necesitan cuidados intensivos
especialmente durante los primeros tiempos. Cada creyente
es responsable de hacer sólida la fe y la decisión de los
nuevos creyentes. También después del encuentro nos ocupamos
de los nuevos. Los POST-ENCUENTROS son charlas en las que
se fortalece la fe y se ministra a los nuevos creyentes
para que su vida sea establecida y afirmada en el Reino
de Dios.
3. DISCIPULAR:
Necesitamos enseñar a hacer todo lo que El nos ha mandado.
El hacer discípulos es más que enseñar acerca de la Biblia.
Los creyentes necesitan no solo información, necesitan formación
para ser ‘transformados a la imagen del Hijo’. El trabajo
de discipular es constante y se requiere construir un vínculo
estrecho entre discipulador y discípulo. Entonces comenzamos
esta tarea con una herramienta muy útil para alcanzar la
meta. En la ACADEMIA DE LIDERES los nuevos
creyentes son equipados como líderes y el carácter de Jesús
es formado en ellos a través del poder del Espíritu Santo.
La academia de lideres es conformada de tres niveles:
Nivel I - Vida Cristiana Victoriosa
nivel II - La visión
nivel III- Formación y carácter del líder
4. ENVIAR:
El objetivo de todo es que ‘este evangelio sea predicado
en todo el mundo’. Así que los creyentes (ahora discípulos)
que estén completando la Academia, el pastor y su líder
de su célula lo enviarán a un RE-ENCUENTRO.
El RE-ENCUENTRO es para que sea capacitado
y para que el Espíritu Santo le dote de poder, sabiduría
y gracia para abrir y liderar una nueva célula de Casa de
Oración. Este nuevo líder comienza ganando a otras personas
para Cristo, que luego consolidará su fe, las discipulará
para luego enviarlas a abrir otra célula. De
esta manera, con la gracia de Dios, vamos desarrollando
la Visión del Padre Celestial: ser fructífero, multiplicarnos
y llenar la tierra de discípulos que manifiesten el Reino
de Dios en sus comunidades.